Geobiología
ALGUNOS CASOS REALES :
Se exponen aquí tres ejemplos en los que quedan manifiestos los efectos de las geopatías y tecnopatías sobre la salud de los individuos.
-El doctor Hartmann tuvo un caso en el que una mujer de 30 años comenzó a encontrarse mal tras cambiarse de casa. Hasta entonces su salud había sido estupenda, difrutaba de su trabajo, de su matrimonio y realizaba deporte. Al poco tiempo de haberse mudado a un edificio moderno, la mujer empezó a adelgazar y a sufrir dolores en la garganta. Durante cierto tiempo visitó a varios médicos especialistas que no encontraban solución para su problema. A continuación la mujer sufrió una profunda depresión y su cuerpo, pasó de haber sido un cuerpo atlético a verse sometido a una invalidez completa. El estudio geobiológico determinó una serie de geopatías en el lugar de la cama donde dormía.
-Mariano Bueno (www.mariano-bueno.com) en su libro “El gran libro de la casa sana” detalla un ejemplo espectacular acerca de la relación entre las patologías geobiológicas y algunos casos de cáncer. En Arenys de Mar (Barcelona) un hombre falleció de cáncer de páncreas. Había dormido durante 17 años en un lugar en el que coincidían corrientes de agua subterráneas, cruce de líneas Hartmann y una fuerte contaminación electromagnética de 200 nT. Su mujer dormía en el otro lado de la cama, donde las geopatías eran menores. Durante años había sufrido dolorosas e incómodas hinchazones abdominales. Durante años habían buscado un hijo pero ella no se quedaba embarazada. Lo consiguió cuando cambiaron de habitación tras la visita de unos familiares que durmieron en su dormitorio. Tras la muerte del marido, ella cambió de habitación. En la zona donde tenía la cama se detectó una alteración del campo electromagnético natural (telúrico) así como un cruce de líneas Hartmann a la altura de sus pantorrillas. Quedó sorprendida al averiguar el motivo de los fuertes dolores de pantorrillas que tenía al despertar desde que se había cambiado de habitación. Durante este período sufrió una fuerte depresión y taquicardias por la noche que cesaron al desplazar la cama de lugar. Años antes, los padres del hombre fallecido habían dormido en el mismo dormitorio donde ellos habían pasado más de 15 años. Los padres del hombre pasaron a dormir al dormitorio que quedaba justo encima cuando éste se casó. Al poco tiempo, la madre murió de un cáncer de hígado y el padre de un cáncer de testículos.
-El matrimonio Roy y Ann Procter (www.dspace.dial.pipex.com/procter)
han ayudado en todo el mundo a muchas personas. En su libro “Curar
casas enfermas” se puede leer la siguiente historia contada por Margaret
de Gloucestershire: “Había vivido muy cómoda durante muchos
años en mi casa construida en 1960 cuando, de manera progresiva, comencé
a percibir que algo no estaba bien. Cada vez estaba más cansada, deprimida,
incapaz de conciliar el sueño y empecé a sentir la necesidad de
salir de casa, incluso consideré la opción de mudarme de casa.
Siempre disfrutaba mucho de las vacaciones, pero al volver a casa, la tranquilidad
que sentía fuera desaparecía. No estaba enferma (fui al médico
para asegurarme), pero me seguía sintiendo apagada, exhausta y con poca
energía. En un esfuerzo por mejorar mi salud acudí a la consulta
de un kinesiólogo para que me aconsejara y me recetara unos complementos
alimenticios. Después de varios meses de tratamiento el kinesiólogo
me sugirió que quizás la casa me estaba produciendo esa sensación
de pesadez y que, si era así, la razón podría ser la tensión
geopática” El matrimonio Procter midió su casa y detectó
dos líneas energéticas perjudiciales que transformaron en positivas.
Margaret relata: “Ya no tuve más noches de sueño interrumpido,
sino que dormía profundamente y aquello me ayudó a estar más
contenta. No perdí la sensación de pesadez inmediatamente, pero
a lo largo de los siguientes meses no me cansaba tanto y tuve las ideas más
claras sobre lo que tenía que hacer para seguir adelante. De forma gradual,
estoy recuperando la energía y con ella el optimismo y el bienestar.
Lo más gratificante de todo es la atmósfera armoniosa y relajada
que ahora disfrutamos en casa.”