Feng Shui

 

 

ESCUELAS:

Existen multitud de escuelas, especialmente en Occidente, donde la aplicación del Feng Shui se ha ido desvirtuando. No obstante, existen dos escuelas básicas nacidas directamente en China. La primera de ellas se denomina Escuela de la Forma, ocupada de observar el entorno, la naturaleza, las distintas energías existentes en un determinado emplazamiento. La segunda, la Escuela de la Brújula, nacida posteriormente, estudia y analiza las mejores condiciones para la construcción y decoración de casas.
Paralelamente a estas escuelas nacieron dos enfoques o modos de interpretar el Feng Shui. Por un lado, Confucio y sus seguidores, con su visión jerárquica de la vida aportaron al Feng Shui esa capacidad de potenciar la riqueza, la fama, la reputación, el amor, etc. El Feng Shui no se reconoce como un arte o ciencia humilde sino que se considera el medio por el cual se consigue el triunfo en la sociedad. Su visión es Yang, masculina, despreciando todo lo Yin y femenino. Este modo de enfocar el Feng Shui utiliza muchos objetos de “poder” y quizá sea el responsable de que algunas personas tras conocer algo de Feng Shui se encuentren incluso más asustadas que antes por el descubrimiento de una serie de energías “negativas” desconocidas hasta entonces.
El otro enfoque con el que se puede abordar el Feng Shui es desde la visión taoísta, arraigada en tiempos remotos, donde la observación de la naturaleza y sus energías formaban la base del conocimiento. Los taoístas permitieron que las fuerzas Yin y Yang cooperaran entre ellas en la manifestación de todas los procesos de la naturaleza. Su visión es menos jerárquica, apoyando la fluidez y cooperación entre los habitantes para lograr las mayores ventajas.

Pa-Kua orientado según las direcciones cardinales, los distintos kuas y su simbología, así como las distintas parcelas de la vida con las que se relacionan.